6.11.10

El día en que yo seré lo más importante


En una tierra a la que la única cosa que me une es frágil, más me valdría salir corriendo, cojer la maleta sin encomendarme a dios ni a su madre para no volver. Sentir el viento aclarando las ideas, la lluvia quitando las penas acomuladas, el fuego de quién es capaz de hacerte reír en el peor de los casos, la tierra que me vio nacer y que me ha dado consuelo cada vez que lo he necesitado.

Puede que algún día cumpla mi amenaza, cuando mi paciencia sobrepase el límite. Ese será el día dónde mis deseos pesarán más que los del resto, ese día mis necesidades se antepondrán a las otras, nadie será más importante que yo.

Mientras tanto, seguiré pidiendo billetes de ida y vuelta.

15.6.09

Que blog más deprimente.

Dudo que alguien lo lea pero si alguien lo hace mejor que se busque otro lugar dónde encontrar pensamientos felicianos porque lo que es yo sólo escribo cuando no sé cómo exteriorizarlo y son más ideas dirigidas a estructurar mi pensamiento, que sentimientos reales a los que no sé encontrar solución.

Supongo que me tengo que sentir afortunada porque escribo más bien poco así que querido lector (si es que existes) no te quedes con la idea que la vida es solo un camino dónde sólo hay boquetes y pedrolos.

encima de la mochila



Estoy cansada.





En estos momentos me siento del mismo modo que en el momento que tiras la mochila al suelo y te sientas encima después de pasarte horas subiendo un monte, sin un árbol o aire, sólo con rocas y agujeros.





En esas situaciones dónde tu cabeza te suelta "¿quién me mandaba a mi hacer el palurdo?", tus piernas y pies te dicen "casi mejor nos damos la vuelta y nos vamos al rio a bañarnos" y algo indeterminado (los románticos dirían que es el corazón o la esperanza, los psicólogos te soltarían que es la cabezonería) te insta a seguir y ver qué pasa.





Durante el rato que pasas sentada, estás ofuscada y piensas si la meta por la que estás dejando atrás otras oportunidades de vivir (que igual has deseado durante más tiempo pero igual con menos intensidad) merece que te mojes el culo por ella.





Así ando.



En cinco minutos, cambio mi opinión cuatro veces.

Menos mal que dentro de una semana andaré perderdida entre las hayas de mi tierra porque de seguir aquí acabaría por canucirme entre pensamientos que no me llevan a otro lugar que un sinfin de bifurcaciones sin solución.

29.2.08

Me ahogo


Ahora necesito la claridad de mente que tengo cuando estoy en mi tierra, y soy incapaz de encontrarla.

(Menos mal que Semana Santa está a tiro piedra...)

28.2.08

Confiar


Confiar en los demás es difícil, quién diga lo contrario o bien miente o bien es un ilusio.

Yo, en este sentido, reconozco me mojo más bien poco. De hecho, a veces me da la sensación que la afirmación de mi amatxo de que no me dejo conocer y que nadie sabe totalmente cómo soy, es verdad. El motivo:

Contra más te conoce una persona, más te puede joder la marrana así que corres un riesgo cada vez que dejas ver a alguien tus debilidades porque te puede decepcionar como persona en un periodo más o menos largo de tiempo.

Aunque no confio en cualquiera y estudio con detenimiento hasta que punto puedo mostrarme frente a otra persona sin me pueda joder a la primera de cambio, la gente logra sorprenderme en el sentido negativo de la palabra con cierta frecuencia. Lo gracioso del caso es que pasado el momento inicial, no estoy enfadada con la persona sinó conmigo misma por no haber estado más alerta y decepcionada con la persona por haberme traicionado.

Si eso me pasa a mi...igual le pasa a otra gente.

Entonces...¿que hace que te arriesgues?

¿El masoquismo, la valentía, la necesidad de que alguien piense en ti?No creo la verdad

Todo esto me hace pensar que confiamos algo a alguien cómo quién da un premio a la lealtad (por eso nos sentimos timados cuando parece que el ganador ha hecho trampas). Lo que muchas veces no pensamos es que cuando alguien decide confiar en ti te pasa una responsabilidad de la que pocas veces somos conscientes porque tienes la capacidad de herirlo, ya sea intencionadamente o inintencionadamente, y, a la vez, la de que te permita conocerlo un poco mejor.

Realmente no sé sacar ninguna conclusión de toda reflexión. ¿Alguien me puede explicar cómo funciona este tema?

10.12.07

CAE

CAE que nombre tan triste para un examen. Es como tener un suspenso de antemano.

Hay muchas maneras de ver el CAE. Para muchos es sinónimo de ansiedad y estrés(y, por lo tanto,algo completamente saltable), para otros es la posibilidad de obtener un papel que indica que tienes un nivel adecuado de inglés (cuando lo único que marca es que tienes la suficiente imaginación para rellenar espacios en otro idioma) y unos pocos que es una experiencia curiosa por la que pasar.

Yo entraría en el último grupo. Realmente no me gusta demasiado hacer exámenes(como a la mayor parte de la población) pero encuentro estos macroexámenes la mar de interesantes. No por el papel en sí sino por la conducta de la gente frente a estos, la manera con la que reaccionan cuando están impacientes,angustiados, decepcionados...

Hay gente que entra en esos exámenes con seguridad y sin miedo a lo que se va a encontrar. Si se consiguiera estudiar porque pasa eso, se ahorraría bastante en tilas y demás potingues tranquilizantes.

Cuando sea psicóloga(y no proyecto de) igual me da por estudiar ese factor pero mientras tanto me limitaré a ser otra de las petardillas que se dedican a rellenar los formularios del examen con la mayor imaginación posible.

10.10.07

Perder el tiempo

¿Qué se puede considerar perder el tiempo?
¿Las horas que no pasas estudiando?
¿Los ratos que no dedicas a las reuniones o clases?

En ese caso me gusta perder el tiempo. Gozo tomando cafés, leyendo novelas, caminando por el bosque, perdiéndome en qualquier lado.

Aun así yo no considero que eso sea una pérdida de tiempo. Te hace crecer en otros ámbitos(social, mental...) que no son el académico pero que merecen tanta o más importancia que éste.
Te hacen sentir persona, ver que eres algo más que una caja dónde arreas todo lo que pillas sin demasiado orden y apelotonado.

Para mi, perder el tiempo es invertirlo en cosas que no te aportan nada.