Que blog más deprimente.
Dudo que alguien lo lea pero si alguien lo hace mejor que se busque otro lugar dónde encontrar pensamientos felicianos porque lo que es yo sólo escribo cuando no sé cómo exteriorizarlo y son más ideas dirigidas a estructurar mi pensamiento, que sentimientos reales a los que no sé encontrar solución.
Supongo que me tengo que sentir afortunada porque escribo más bien poco así que querido lector (si es que existes) no te quedes con la idea que la vida es solo un camino dónde sólo hay boquetes y pedrolos.
15.6.09
encima de la mochila

Estoy cansada.
En estos momentos me siento del mismo modo que en el momento que tiras la mochila al suelo y te sientas encima después de pasarte horas subiendo un monte, sin un árbol o aire, sólo con rocas y agujeros.
En esas situaciones dónde tu cabeza te suelta "¿quién me mandaba a mi hacer el palurdo?", tus piernas y pies te dicen "casi mejor nos damos la vuelta y nos vamos al rio a bañarnos" y algo indeterminado (los románticos dirían que es el corazón o la esperanza, los psicólogos te soltarían que es la cabezonería) te insta a seguir y ver qué pasa.
Durante el rato que pasas sentada, estás ofuscada y piensas si la meta por la que estás dejando atrás otras oportunidades de vivir (que igual has deseado durante más tiempo pero igual con menos intensidad) merece que te mojes el culo por ella.
Así ando.
En cinco minutos, cambio mi opinión cuatro veces.
Menos mal que dentro de una semana andaré perderdida entre las hayas de mi tierra porque de seguir aquí acabaría por canucirme entre pensamientos que no me llevan a otro lugar que un sinfin de bifurcaciones sin solución.
Abonner på:
Innlegg (Atom)